10 de diciembre

NUESTRA SEÑORA DE LORETO

 


Loreto
Lauretum , en latín- es una antigua colina, fortificada desde muy antiguo, en la Provincia de Ancona, de la Italia central. Allí, desde el siglo XIII, se veneran tres paredes antiquísimas que, según las crónicas de la época, pertenecieron a la humilde casa de María en Nazaret. Son tres paredes, porque, según el planito que podés ver abajo, estaban adosadas a una gruta en un declive de esa aldea, en Galilea, dónde hoy se levanta una linda basílica. Es posible que esas tres paredes, veneradas en Tierra Santa, para salvarlas de la destrucción de los musulmanes, fueran transportadas por un grupo de cruzados a ese lugar de Italia. De hecho se han encon­trado cinco cruces de tela roja de cruzados, probablemente del siglo XII, amuradas entre las pie­dras de la Santa Casa. Además, en algunas de las piedras se han hallado dibujos que los arqueólo­gos juzgan similares a los anti­quísimos de Nazaret y los santuarios de la Tierra Santa. Se han encontrado también, entre las piedras, restos de un huevo de avestruz.

Una piadosa leyenda, que luego se difundió entre el pueblo cristiano, afirmaba que la casa había sido transportada por el aire mediante el ministerio de los ángeles. En efecto, los estudios indican que las tres paredes están simplemente apoyadas, sin cimientos, sobre un antiguo pavimento de Loreto. Esos tres restos de paredes palestinas fueron completadas en el siglo XIII por ladrillos. Luego, con el tiempo, todo fue recubierto de mármoles. El último diseño de la construcción que hoy se ve es del famoso escultor Bramante (1444-1514). Finalmente, sobre esa reliquia, se cons­truyó una hermosa basílica que es vi­sitada todos los días del año por miles de pelegrinos.

Hacia la época del Bramante se sustituyó un cuadro (ícono) de la Virgen que adornaba una de las paredes de la santa casa, por una esta­tua de abeto, pintada de oscuro. Es que, con el tiempo, el antiguo ícono, había tomado color negro por el humo de las velas y las lámparas de aceite. En el año 1922, después de un incendio que destruyó la talla, se re­hizo, ahora de cedro y coloreada totalmente de negro. Esa es la razón por la que la imagen de Nuestra Señora de Loreto es negra .

Es allí donde nacieron las famosas letanías o piropos a la Virgen que a veces rezamos después del Rosario y que se llaman “letanías lauretanas” (¿A que no sabés por qué?).

A la Virgen de Loreto

 

Tú, en los aires, libérrima en tu vuelo...

la tierra, abajo, encadenando mares;

la luna, encadenando pleamares

y encadenando tú la tierra al cielo.

 

Tú, en la excelsa carlinga del anhelo,

bajas de Nazaret a los altares,

rizando el rizo, a ti sus azahares,

su lauretano olor, te acerca al suelo.

 

Tu casa ya está aquí, junto a nosotros,

zurean palomas y relinchan potros

de un reino natural ante su puerta.

 

Cuando el solar de Dios bajó a Loreto,

el sueño de Jacob dejaba abierta

la voladora escala de un soneto.

 

Adriano del Valle , español, siglo XX

http://www.catecismo.com.ar/catecismo2/T2-LECCION%203.pdf

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